“Superar la adversidad”, de Luis Rojas Marcos.
Comentario sobre el libro:
En principio debo comentar que no me gustan mucho los libros del autor. Me leí hace unos años sus libros “La autoestima” y “La fuerza del optimismo” y no me aportaron mucho. De hecho, no me acuerdo de casi nada de los libros, por lo tanto quiere decir que aprendí muy poco de ellos, o quizás lo interioricé en su momento y ahora no lo recuerdo.
Con este libro me ha pasado algo similar, me ha parecido ameno pero con mucha “paja”. No me gustan los libros que lees más de 100 páginas y piensas ¿Qué he aprendido hasta ahora? Y no recuerdas nada.
Comprendo que el tema es bastante recurrido hoy día y se habla mucho sobre ello, en cualquier libro de psicología o autoayuda, por tanto no me ha sorprendido lo que dice y me aburre un poco también el cómo lo cuenta.
Habla sobre la resilencia, que es la capacidad que tienen los humanos de superar las adversidades, y detalla las causas que nos hacen comportarnos así ante cualquier situación adversa. Expone bastantes casos de personas que han conseguido seguir adelante en situaciones penosas y explica como llegamos a comportarnos así, gracias a nuestro poder innato, la educación, el pensamiento positivo, etc.
Para mi gusto, he echado en falta más información detallada y razones científicas. He leído bastante sobre este mismo tema en libros de Punset y me parecen éstos mucho más interesantes, ya que el autor se preocupa más, no solo de relatar los casos, sino de explicar biológicamente las razones que nos llevan a comportarnos así.
La felicidad
¿Qué es la felicidad?
Algunos entienden ser felices como tener momentos felices, pero yo no lo entiendo así. Es difícil llegar a un acuerdo sobre su significado, porque como con casi todo lo “psicológico” crea mucha controversia y cada uno entiende lo quiere, puede o conviene.
Me encuentro con muchísima gente que no es feliz, ni sabe lo que es, y piensan que no lo son porque las circunstancias no son como quieren, pero lo que no saben es que hagan lo que hagan o tengan lo que tengan, si en su corazón no hay amor nunca podrán encontrar la felicidad.
Porque el amor es felicidad, y la felicidad te hace amarlo todo, porque cuanto más feliz eres más amas y al revés.
Y no me da vergüenza decirlo, porque me da igual lo que opinen de mí, porque yo soy feliz!! muy feliz!! y es lo más marivolloso que puedas sentir. Porque cada día cuenta, porque la vida es lo más valiosa que puedes tener, porque amar es el sentimiento más bonito que puede existir y a mi llena y me completa.
Reir, llorar, bailar, saltar, abrazar, besar, amar… conocer a personas buenas, sanas, escuchar una canción, ver una pelicula que te conmueva, decir te quiero, decirle a alguien lo importante que es para tí, escuchar a alguien que quieres reir, sentir que le puedes ayudar, a ser un poco más feliz, o a lo que necesite de tí y que le puedas ayudar. Que alguien te diga que con solo tu presencia ya es feliz… ¿Puede existir algo mejor? Para mi no.
Y conocer las maravillas del mundo, la naturaleza, hacer deporte, viajar, leer, conversar… son tantas las pequeñas cosas que te pueden hacer sentir vivo, y están ahí… al alcance de cualquiera, que quiera ser feliz.
No se escribe mucho cuando uno se siente así, y a mi me gustaría al menos poderlo cambiar, porque si con esto consigo que alguien se pueda sentir bien o influya en su manera de actuar, para mí sería suficiente.
Y ahora os dejo con una canción que a mi me hace sentir muchísimo. Que la disfrutéis!!
“LA INUTILIDAD DEL SUFRIMIENTO”, Mª Jesús Álava Reyes.

Lo que he aprendido del libro:
Todo comportamiento está influenciado por nuestros pensamientos. Si tenemos pensamientos negativos nos producirán ansiedad, tristeza, depresión… y si tenemos pensamientos positivos nos sentiremos felices, satisfechos y motivados.
Cuando tenemos un pensamiento negativo nos produce ansiedad porque se activa el Sistema Nervioso Autónomo (irracional), que es el que controla las funciones corporales, y el cerebro no distingue cuando una emoción es provocada o real. Por lo tanto si pensamos “que mal estoy, no puedo mas, no tengo fuerzas para seguir…” El SNA (Sistema Nervioso Autónomo) actúa en consecuencia y nos sentimos abatidos como si realmente el cuerpo se sintiera así.
¿Qué hacer en ese caso?
La autora nos propone estrategias para autocontrolarnos y no producirnos este malestar inútil:
1º Percibir la señal de ansiedad y confrontarla.
Cuando nos sintamos mal, pararnos y detectar que pensamientos nos están haciendo ponernos así. La mayoría de las veces son pensamientos irracionales y dramáticos del tipo “yo debería haber hecho…”, “nunca me ha querido”, “nadie me comprende…”. En ese momento debemos plantearnos la veracidad de esos pensamientos y las consecuencias que nos provocan.
2º Parada de pensamiento.
Cuando seamos conscientes de la inutilidad de estos pensamientos negativos, debemos parar y pensar en otra cosa. Nuestro objetivo es inactivar el SNA, que se ha visto alterado tras este acontecimiento. Las estrategias que nos propone la autora, según el nivel de excitación del SNA que tengamos, serán: evadirnos haciendo tareas que nos gusten (deporte, leer, salir a dar un paseo, hacer un crucigrama, escuchar música, bailar…), de esta forma activaremos el Sistema Nervioso Central y consecuentemente se desactivaría el SNA. O hacer que el SNA se dedique a controlar algún otro hecho que tenga que ver también con alguna de sus funciones (apretarnos fuertemente las manos con los dedos entrelazados para que detecte que falla la circulación de la sangre y se active para poner solución al problema)
3º Relajarnos.
Nos propone también unos ejercicios de relajación, basados en la respiración diafragmática y contracciones musculares, junto con visualización de imágenes tranquilizantes.
4º Autoinstrucciones.
Pensar en estos momentos y a todas horas cosas positivas que nos hagan sentirnos bien y nos refuerce nuestra autoestima. Ejemplos: “Que organizada soy”, “Que bien me desenvuelvo ante los problemas”, “Soy muy fuerte, yo puedo con esto y con todo”, etc. De esta forma las automatizaremos y aumentaremos nuestro autocontrol.
5º Autorrefuerzo por la aplicación de la técnica.
Cada vez que seamos capaces de controlarnos debemos premiarnos para que el cerebro reciba que hemos actuado bien y tienda a repetir el hecho en las siguientes ocasiones. Podemos decirnos frases del tipo: “¡Lo conseguí!”, “Soy una persona muy fuerte”, “Lo he hecho muy bien”… O podemos también comprarnos algo que nos guste o hacer cualquier cosa que nos apetezca. Todo esto nos ayudará a fortalecernos cada vez más y en la siguiente ocasión resultará más sencillo volverlo a hacer.
Me ha parecido un libro muy didáctico, sobre todo el último capítulo, aunque he echado de menos más explicaciones científicas sobre el comportamiento del Sistema Nervioso, para entender científicamente por qué funcionamos de esta manera y las bases que nos han llevado a actuar así.
