¿Por qué las emociones nos nublan la razón?
Según los científicos la explicación a esta cuestión está relacionada con la manera en que nuestro cerebro procesa la información. Tanto los razonamientos como las emociones se ejecutan en el córtex prefrontal. Por lo tanto la ejecución de una implica la dificultad de la otra.
El funcionamiento del cerebro me recuerda al de un ordenador. Imagino la situación de ejecución de dos tareas al mismo tiempo, la CPU no puede procesar varias instrucciones a la vez, primero realiza una y luego otra y si se queda bloqueada basta con reiniciar para que todo quede solucionado, pero ¿y nosotros?, ¿cómo hacemos para quitarnos las preocupaciones de la cabeza?
La solución, según los expertos, está en el autocontrol. Cuanto más nos conozcamos más seremos capaces de controlarnos, pero me encuentro ante una nueva dificultad, ¿Cómo hacemos para conocernos?
A veces, cuando me miro por dentro, siento que no puedo ser objetiva. Confío en que todas mis acciones y mi manera de ser son las más acertadas ya que si he llegado a eso es porque en algún momento aprendí, de manera inconsciente, que actuar de esa manera era lo mejor para mí.
Pero soy consciente de que nos equivocamos, y que lo que en algún momento consideramos que es lo mejor para nosotros no quiere decir que lo sea. Por ejemplo, la persona que siente miedo a algo podría encontrar razones para convencerse de que lo mejor para el es no enfrentarse a eso que le asusta, pero no sería lo más acertado.
Me siento impotente cuando no puedo controlar mis emociones, soy una persona impulsiva e impaciente y quiero dejar de serlo. Según mi experiencia, las decisiones que puedo tomar ante una situación así no son las más acertadas, sobre todo si están motivadas por algún sentimiento, porque como dije al principio me anulan la razón.
Para conseguirlo siempre indago en mi cabeza buscando el estimulo que hace que actúe de esta manera, pero no lo encuentro.
Sé de los beneficios que puedo conseguir siendo más paciente y autocontrolada. También sé que esto es algo que se puede aprender y adquirir, por lo tanto lucharé con todas mis fuerzas para conseguirlo. Empezaré con la evitación de las tentaciones.
Sólo espero recordar esto en ese momento y no encontrar motivos que justifiquen mi manera de ser…
Comentario del libro “En brazos de la mujer madura”, de Stephen Vizinczey: